domingo, 3 de marzo de 2013

Número 1: TURISTEANDO POR LA BAJA CALIFORNIA: Panorama general


Turisteando por la Baja California
Texto y fotografías

Por: Luis Manuel Guzmán Muñoz 
                Cuando pensamos en salir de nuestras aburridas rutinas diarias, seguramente lo primero que se nos ocurre es ir a la playa o algún balneario cercano a nuestra ciudad y la típica imagen es aquel turista con sombrero ancho para protegerse del sol, gafas obscuras, pantalones cortos, playera holgada y sin faltar los guaraches. Una vestimenta sumamente sugestiva para el momento de ir a turistear, y por supuesto la cámara fotográfica como un complemento importantísimo para preservar y recrear los momentos inolvidables de ese viaje o convivencia familiar. Otra imagen que recrea muy bien estos momentos son aquellos donde llevan sus hieleras repletas de cheves y lo necesario para la carnita asada que nunca debe faltar. Cuando llegan a algún lugar a instalarse y empezar a disfrutar hacen todo el ritual de un típico día de campo, las trocas y los carros llegan a instalarse y la música cumbiera y norteña retumba para deleite de propios y extraños. Todos podemos fácilmente ubicarnos en ese escenario, que por cierto es muy familiar donde  todos disfrutan de un buen fin de semana. Al final, todos terminan con una sensación de pesadez, mareados, cansados, quemados por el sol, aturdidos, bien bailados, y sin bien les va una desmañanada con un una pequeña jaqueca para los que se pasaron de copitas.
Misión de Santo Domingo
Fotografía: Luis Manuel Guzmán Muñoz



                Sin embargo, existen otras formas de disfrutar de un buen fin de semana. Desde hace ya algunas décadas se viene desarrollando en la Baja California una diferente corriente de turistas dispuestos a ir más allá que una carnita asada con todo su ritual involucrado. Esta nueva generación son los que disfrutan de un día de campo distinto al ritual común, preparan todo lo necesario para salir fuera de la ciudad y como mínimo incluyen una noche de campamento. Dentro de la logística de una salida de este tipo,  incluye las comidas, equipo para acampar, la casita de campaña, sus bolsas de dormir, la lamparita para la noche, una parrillita para la carnita, el café colado, sus cámaras de video y fotografía y todo lo necesario para sobrevivir fuera del ambiente hogareño por dos días y una noche.
Cataviña
Fotografía: Luis Manuel Guzmán Muñoz

                Estos turistas  llevan como objetivo principal salir de sus aburridas rutinas pero con otras metas por cumplir, salir fuera de su entorno conocido y explorar la naturaleza, disfrutarla en su totalidad. A esta nueva corriente de personas viajeras se les conoce como ecoturistas, y cada vez es más común ver vehículos con equipo de campamento y alejarse de los centros urbanos para llegar a destinos más retirados. Es sumamente nuevo y cada vez más común, toman su equipo, su transporte, sus mapas de referencia y hacen una guía de viaje para no perderse en sus metas. Estas guías suelen incluir sitios naturales, reservas naturales, parques nacionales, sitios históricos, una lista de flora y fauna para identificar, preparan todo su equipo fotográfico y de video para grabar cada uno de los momentos. Lo curioso de todo esto, es que se podría pensar,  ¿A dónde van todos estos turistas? En Baja California no existen lugares, no hay nada que ver o disfrutar, es desértico, no hay servicios de ningún tipo, etc…… y es a partir de estas afirmaciones erróneas en las que la gente suele caer y donde hacemos nuestra reflexión.

                Baja California es un gigantesco laboratorio natural, museo histórico, arqueológico, y paleontológico para donde quiera que volteemos podremos disfrutar al máximo de un museo de cualquier tipo. Los destinos no suelen estar muy lejos de la ciudad, algunos distan a tan solo unos minutos otros definitivamente están a un par de horas o incluso a un día de camino pero que verdaderamente vale la pena salir y aventurarse a tomar el reto de lo desconocido. En el ambiente peninsular bajacaliforniano hay muchas sorpresas desde restos de dinosaurios, sitios indígenas con mas de cinco mil años de antigüedad, pinturas rupestres, bosques que datan desde hace más de sesenta millones de años, sitios históricos de batallas olvidadas,  flora que únicamente crece y se desarrolla en la península, sitios de anidación de aves migratorias del norte del continente, cuevas, árboles milenarios y muchísimas cosas más.
Desierto de la Baja California
Fotografía: Luis Manuel Guzmán Muñoz

                Podríamos especular y decir,… ¡imposible! …. esto no existe…  y que esta sacado de un novela de aventura y ciencia ficción, pero no es así, es realmente muy interesante este nuevo tipo de turismo al que se la ha denominado ¨ecoturismo¨ y que deberíamos agregar un nuevo término a aquel que su destino son los lugares de tipo cultural, pensar en aquellos que no les interesa lo ecológico pero que su interés es lo cultural. Los horizontes para el turismo, son infinitos en la Baja California. En el próximo número exploraremos las diferentes actividades dedicadas al esparcimiento y sus diferentes facetas y todo el equipo e inversión necesaria para llevar a cabo la actividad. Posteriormente, exploraremos los sitios y como llegar a ellos, sus aspectos interesantes de estudio y como lograr un equilibrio entre la necesidad de salir de la rutina diaria y obtener un beneficio espiritual y físico sin tener que soportar las quemaduras de tercer grado por un día mal planeado en la playa o un balneario. Mientras tanto ir consiguiendo un buen mapa de la Baja California sería de gran apoyo y una excelente inversión.  Hasta pronto.

Nota: Se puede hacer uso del texto y fotos no olvidar mencionar la fuente. Esto ya fue previamente publicado en una revista de divulgación. En la ciudad de Ensenada.

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